En realidad, si lo miro desde una perspectiva amplia, he tenido una vida como solemos decir, normal, una casa, una familia, unos amigos, unos estudios y un trabajo. Me hace sentir bien el hecho de que las cosas importantes que me he propuesto, las he conseguido, quizá con poco esfuerzo, pero el hecho es que he llegado a mi meta. Sin embargo, creo que esas metas son un poco vanales, y como siempre y bajo esa exigencia que tengo conmigo misma, se quedan cortas y le quitan todo el sentido que en su momento tuvieron para mí.
Pero bajo todo ese manto de normalidad, siempre hay algo que me hace pensar que aún así, mis deseos no están cubiertos del todo. Es como si sintiera que tal y como conocemos como va la historia esta de la vida, hay algo que se queda cojo, supongo que en cada persona serán sentimientos distintos, en mi caso concreto, creo que veo demasiados vacíos entre una situación y otra que te va dando el día a día, necesito sentir a cada minuto que estamos aquí por algo más que dejar pasar los días e ir viviéndolos lo mejor posible.
Es como si necesitara sentir que todos los minutos del día tuvieran que tener algo especial y veo que no es asi ni mucho menos. Por eso me dan ganas de gritar, de salir corriendo y buscar un sitio que no sé donde está exactamente, ni tan si quiera si existe donde esas ansias de plenitud estén cubiertas a todas horas. Y este es el momento en el que me tengo que mostrar realista y ver que ese lugar no existe, sólo en mi cabeza, y que soy yo la que voy a tener que hacer enormes esfuerzos para convertir mi vida tal y como la conozco en ese lugar idílico que sólo mis pensamientos conocen y disfrutan.
Mi pequeña princesa, esa luciérnaga que está en tu interior y que te dice a veces que necesitas algo más, tiene forma de monstruíto en mi interior, necesito que salga de una vez de mí y que las personas que no me conocen, tenga una oportunidad al menos de ver lo que hay detrás de esta coraza que me he creado durante tanto tiempo. Me encantaría que de vez en cuando, esta cosa me diera una tregua, porque sé que en muchas ocasiones no es bueno porque no deja entrever nada más de mí aptitudes pesimistas y derrotistas.
Me siento afortunada, y mucho, de que a la gente que quiero realmente en mi vida, sí que hayan visto que en mí no es todo desidia, mal genio y que puedo con todo, porque no es verdad. Necesito gritar muy muy fuerte, pero no sé como hacerlo, porque creo que ese grito que tengo ahí muy muy dentro de mí, por mucho que se esfuerce en salir, no va a servir de nada. Es como si el sendero de la vida, me llevara a seguir adelante siendo feliz y dichosa, y de pronto, zás, hay algo que me descentra, que me hace sentir vacía, sola y perdida, como si estuviera constantemente en una noria y que no supiera en que momento se va a parar, si en el momento en el que la noria se para en la cima o si me va a dejar abajo, sola y desprotegida. Me siento incapaz de encontrar ese equilibrio, es decir, que la noria se quede en medio, mientras que los demás van encontrando su lugar en el mundo, yo sigo buscando y buscando desesperadamente.
El hecho tan importante de darme cuenta de que necesito ayuda y que la he buscado, hace que piense que quizá no esté todo perdido, que encontraré en algún momento ese punto de equilibrio que tanta falta me hace. No entiendo porque las cosas cotidianas y más triviales son las que más daño me hacen, llegando a descentrarme de tal manera que incluso afecten a mi estado físico. Y quizá con las cosas verdaderamente malas que nos ofrece la vida, que son unas cuantas, de repente, salga esa coraza de la que antes te hablaba y me deje seguir adelante y me haga sobrellevar mejor dichas situaciones.
Y ahora viene otra parte de la historia que la tengo muy muy enterrada en mí, pero que siempre está ahí, acechando para que de nuevo mis temores y miedos vuelvan a aflorar en cualquier momento, y no es otro que el tema de la muerte, algo inexorable en la vida de todo ser humano, pero que yo me niego a aceptarlo. Es el miedo a lo desconocido, lo sé, pero para mí es el miedo a que todo acabe así sín más y sin dar previo aviso, y lo que más angustia me causa de todo, es que no tendré la oportunidad de volver a ver a esas personas que han estado conmigo durante toda mi existencia, y que de repente ya no estén, y no sólo eso, sino que no volveré a tener ningún contacto con ellos, es como si tus recuerdos de lo que has vivido, fueran un sueño y fruto de la imaginación. No puedo evitar que en este momento, se me venga la imagen de mis padres, los pilares de mi vida, a pesar de que en muchas ocasiones pareciera que estaban a cientos de kilómetros de mí, siempre han estado conmigo. Tengo que hacerme a la idea que al igual que yo me voy haciendo mayor, el resto de las personas que me rodean también, y que por lógica se irán marchando algunos antes que yo, pero sólo pido que sin sufrimiento, es muy duro ver como la gente pierde su vitalidad y se va apagando lentamente, y un día , se marcha sin más.
No sé si me expreso con suficiente claridad, pero es así exactamente como me siento.
Un besazo princesa.
Lo primero que puedo decirte, es que no solo te has expresado con claridad, sino que ademas lo has hecho muy bien.
ResponderEliminarY lo segundo, que personalmente considero que eres una gran tia, con un corazon inmenso, pese a que si que es cierto, que tienes una coraza que no se rompe hasta que te dejas conocer... pero que eres una persona con la que merece la pena pasar tiempo, aprender de ti, y creo que todo aquello que quieres conseguir ahora mismo, estas en disposicion de hacerlo, tanto por que estas en ese proceso de cambio, como porque tu fuerza natural te va a permitir hacerlo.
A ti no te ha sido dado, ni regalado nada en esta vida, todo lo que has conseguido ha sido a base de tu propio esfuerzo, de eso te tienes que sentir super orgullosa.
Mira al pasado con actitud de aprendizaje, y de plenitud, desecha las cosas malas, salvo que puedas sacar algo bueno y vuelve la vista a tu presente y tu futuro, con una mirada positiva, veras como te das cuenta de muchas cosas que no te sabias ver..
Me encantar haberte conocido y compartir cosas contigo, me gusta esa forma que tienes de escuchar, y te digo, eres una de las personas, con las que en poco tiempo, he cogido tanta confianza, que casi no me cuesta hablar sobre mi, y sabes que ese es mi punto debil. Transmites buen rollo, y tranquilidad, aunque tu seas pura energia y un puto torbellinaco!!!.